jueves, 2 de octubre de 2008

BUENAS TARDES FREDY.

Muy buenas tardes para el hombre que amo, quiero decir algunas palabras aun sabiendo que el quizás nunca leerá estas líneas que le escribí.
Para ti Freddy son estas palabras:
Amor quiero contarte que cada minuto de mi existencia vivo para adorarte, que he sido solamente tuya, y me complace compartir el tiempo a tu lado, que he sido la mujer mas feliz de este mundo, y por eso he dejado de escribir, porque antes escribía por tristeza y hoy ya no la tengo…quiero vivir el resto de mi vida a tu lado, apoyarte en tus metas, y estar allí cuando necesites de una mano amiga, quiero pasar tus penas, sufrir contigo…Cuidarte cuando te enfermes, y por que no decirlo: esperarte con la comida hecha, lavar tu ropa, plancharla, atenderte cuando vengas cansado del trabajo.
Cuidarme para ti, deseo ser un rayo de luz en tu vida, quiero darte todo lo que tengo, y si me lo permites quiero estar a tu lado cuando sonrías.
Aunque es poco pero te lo entrego, solo te pido algo: que me permitas amarte…
Solo quiero estar contigo…No tengo nada mas que ofrecerte, mi corazón es tuyo.
Si yo fuera hombre te propusiera matrimonio, dedicaría mi vida a tu servicio y mi recompensa seria una sonrisa de tu bella carita.
Aquí estaré esperando tu llegada.

martes, 29 de julio de 2008

Un tiempo para olvidar.

Decidí darme un tiempo
Para olvidar este amor,
Por el sufrimiento que nace de esta yaga que penetraste en mi pecho.
Este amor
Solo me produce dolor.
Ayer te vi
Me sentí muy feliz;
Quise abrazarte, besarte, estar junto a ti,
Dormir en tu cama,
Ser tuya, y quedarme en tu pecho.
Quise amarte
Y enseñarte lo que brota de mi pecho,
Mis ojos te decían: ¡ven!
Por que estaba yo allí
Envuelta de sueños,
De sonrisas, de ansias, de deseos,
Llena de pasión
Extrañando aquellas caricias que tanto me llenaban!
Deseaba tanto volver a sentir
Tus manos en mi piel,
¡Vibrar como lo hice ayer!
En mis venas sentía el fuego que me hacia amarte.
Pero todo fue solo un sueño
Que se rompió al sentir tu desprecio
Nunca me amaste.
¡NUNCA ME DEJARAS AMARTE!
Quiero tenerte, entregarme mi vida a ti
Servirte, quedarme en tus sueños
Ser aquella estrella que hacen brillar tus ojos.
Siento como mi pecho se parte en mil pedazos de dolor,
Mi garganta esta troncada con las lágrimas que no pueden salir…
Por que por fin entendí que termino lo que nunca inicio..!
Solo deseaba amarte
Pero tú no lo dejaste.
¡NECESITO! ¡YO NECESITO: Un tiempo para olvidar!
Olvidar lo que nunca paso.

miércoles, 25 de junio de 2008

Titulo: la numero 53.







Recuerdo el día que vi su sonrisa llena de energía, su vos aun resuena en mis recuerdos.

Era una noche común sin nada interesante por hacer solo con la compañía de mi hermana y sus amigas; aquella noche representaba mis horas desoladas y basillas.

Salí sin esperar que alguna cosa agradable me sucediera; quizás por buscar entretenimiento acepte acompañarla.

Fuimos a una chancha de Basqueboll, era la final del torneo; havia mucha alegría en el ambiente, todo aquello estaba lleno de ventas y los jóvenes estaban apoyando a su equipo preferido normalmente no salgo de casa a menos que sea para ir a estudiar o a las reuniones de la iglesia, pero esta ves había sido invitada por una compañera de clases la cual se fue unos minutos antes que el partido terminara.

Mi hermana andaba con sus “amigas” y al verme sola me pidió que la acompañara para llegar juntas a casa.

Estuve en la cancha casi desde las 6.30 pm., no vi el inicio del torneo pero pude ver cuando termino el partido. Ya era tarde, casi las 8.30 pm dos carros aparecieron en la escena ellas arreglaron todo, hoy he pensado que sus amigas ya tenían planeado salir con esos jóvenes después del partido; sentía que mis ojos me pedían descanso, esto se mezclo con las ganas de salir de lo común; no me despegue de mi hermana por que era la única a quien conocía y podía confiar, al subir al carro me entro una sensación extraña; abroche el cinturón de seguridad, una energía se percibía, las señoritas reían incesantemente, me parecía absurda la causa de su felicidad, no encontraba la razón para estar tan extravagantes, pero quizás sus forma de divertirse es de esa forma; una de ellas estaba sentada en las piernas de su “amigo”a ella la había visto en dos o tres ocasiones con mi hermana; esto me hizo reflexionar en el tipo de amigas que tenia Karina. Aun con todo esto esperaba el momento de disfrutar algo bueno e interesante, pero nada de ello sucedía o al menos nada que me llamase la tensión.

En mi mente se cruzaban las ideas de preguntarme una ves mas: ¿Por qué estoy con estos jóvenes?, no era mi costumbre, salir con gente extraña y subirme a un carro ya noche, me sentía como una joven vacilona o como un “levante”, de la cual da lugar a que la gente hable de aspectos negativos de mi persona, poco a poco me fue invadiendo el sentimiento de frustración que se penetraba haciéndome sentir incomoda.

La dirección del automóvil se dirigió a las afueras del pueblo, esto me gusto menos, no me parecía conveniente ni claro, al principio creí que solo daríamos unas vueltas en los alrededores del pueblo y luego nos iríamos a casa y esto no sucedió; guarde silencio y solo espere, el carro se detuvo; estaba en el mismo desierto cubierto de frió, desolado por la civilización; es decir en un terreno abandonado, que normalmente es utilizado para ir a jugar fútbol durante el día pero que en las noches se vuelve vació y la gente en su sano juicio no lo visita.

Trate de ver a cada individuo, analice cada expresión, sus intenciones y sus conversaciones hasta que de pronto sobresalió alguien, en ese momento olvide todos los inconvenientes: el sueño, mi enojo de sentirme incomoda, las ganas de irme y salir corriendo, las pocas ganas de hablar y el carácter molesto que seguramente mostraba mi rostro. Desde el mismo instante que lo vi cambio el panorama negro que tenia de la situación, me impacto tanto, a mi primer impresión me pareció que el era un caballero simpático, me cautivo su sonrisa, era tan agradable a primera vista, aquella sonrisa que reflejaba seguridad al hablar, y esto lo note cuando se auto presentó…wow! Dije al ver sus brazos desnudos y rojizos, marcados por el centro azul negro que le quedaba espectacular o al menos eso es lo que pensaba. Me gustan los hombres inteligentes, seguros, extrovertidos, con buen sentido del humor, atractivos y sobre todo maduros, No lograba creer lo que me estaba pasando. Es que él me gusto y todo se torno distinto. Conversamos un poco, pero Marcos fue atrevido conmigo no sabia si era así con todas, creo que realmente lo que lo llevo a pedirme un abrazo fue la situación en la que yo me encontraba, el hecho de estar lejos de la ciudad acompañada de personas extrañas me hacia parecer vulnerable a este tipo de solicitudes o quizás fue que yo realmente le havia caído bien a Marcos.

Entonces me pedio el abrazo descaradamente, y no solo eso, mas tarde también pidió que me sentara en sus piernas. Lograba notar que era un mujeriego de primera, un conquistador que no se rinde hasta ver su presa ganada. Al dirigirse a mi y auto presentarse sentí su beso tan suave y picaresco en mi mejilla, todos me veían mientras el besaba mi mejilla, me molesto su forma de alardear su postura de macho y de seductor, pero era algo que confundía mis sentidos por una parte me encantaba su forma de hombre seguro y simpático lleno de sonrisas, y esos camanances le quedaban tan bien, que por unos momentos olvidaba su estilo de: “Con el todas quieren”, pero todo venia en el paquete.

Es que realmente no lo conocía pero me gustaba tanto que casi no podía evitar el impulso de lanzarme y conceder su petición del abrazo, pero esto era algo que hablaría muy pésimo de mi, y no era realmente mi estilo dejarme llevar por una situación de calentura.

Después de unos momentos de estar en aquel lugar frió y solitario me di cuenta que nadie tenia bien en claro lo que hacia en ese lugar o al menos nadie lo ponía a discutir, pareciera que todos eran como pollos comprados, casi nadie hablaba solo se veían las caras escondidas en las sombras de lo que reflejaba las luces de los carros en aquel lugar oscuro, esto me lleno de seguridad y me comencé a divertir viendo a cada uno sin poner bien en claro lo que querían, esto para mi era terreno ganado, solo Marcos era atrevido, atractivo, y hasta cierto punto convencedor;

Todo esto me daba risa pero no lo mostraba, era una risa interna que empujaba mi pecho y me pedía salir. Mi hermana y otras dos señoritas se fueron a sentar a una piedra plana la cual estaba al frente de uno de los carros que tenia las luces encendidas, mientras que otra pareja de “enamorados” se encontraba adentro del otro carro, creo que ellos si se estaban calentando. Yo era la joven que hablaba con 3 hombres completamente extraños que no me intimidaban pero me entretenían, me encantaba ver a Marcos, creo que por un momento se quedo molesto, quizás por que nada de lo que estaba allí le pareció animado. No pasaron ni 30 minutos cuando todos comenzaron a quejarse, ya nadie quería estar allí, es que en realidad ¡No era muy entretenido! Para mi lo único atrayente era la presencia de Marcos. Creo que nadie se esperaba pasarla así en aquel sitio.

Fue entonces cuando propuse alejarnos de aquel lugar, no fue tan difícil convencerlos, durante el camino vimos a un montón de jóvenes que se preparaban para una carrera de carros que se llevaría a cabo el día siguiente; he pensado que soy bastante temerosa me daba pánico ver a esos jóvenes correr a esa velocidad en sus carros, creí que nos iríamos rápido pero para mis acompañantes era divertido que decidieron quedarse a ver los carros que estaban preparándose para la gran carrera del día siguiente.

Después de eso no volví a saber nada de él, por un buen tiempo.

Parte II.

En esta historia no cabe el amor, solo es una línea sin dirección que se contacta con la pasión….Marcos era un personaje completamente extraño para Mariela pero había provocado en ella el recuerdo persistente que no la dejaba en paz, ya habían pasado 2 semanas y no había ninguna señal de él.

Unos días después consiguió comunicarse con él, ha hecho lo posible de no ser evidente, pero Marcos era alguien sumamente inteligente y todo aquello fue demasiado obvió.

El hecho de recibir un mensaje de ella se hacia descubrir y comprender que ella realmente se interesaba en él. Pero al parecer él, también sentía cierta atracción por Mariela, y aunque las cosas quizás no marcharan bien, Mariela sentía el impulso de hacer un intento por acercarse a él.

La primera vez que se vieron fue en la misma cancha de Basqueboll en donde hablaron tranquilamente y ella logró tenerlo más cercanamente y ver que había detrás de aquella sonrisa que tanto le gusto.

Así poco a poco fue entrando en su vida; entre más se acercaba mas le gustaba y tenía más interés por él.

Marcos era bastante diferente sus conversaciones salían del limite de lo común, su trato la hacia sentir atraída con una fuerza inigualable, era mas fuerte que sus propios pensamientos y deseos, sentía que el tenia la suficiente experiencia como para tratar a una mujer, esto no quitaba el criterio que Mariela tenia sobre la vida.

Todo esto le hacia recordar que el quizás era un hombre extraordinariamente diferente a los demás, o era una sombra de lo que ella realmente quería encontrar en un hombre.

Era emocionante descubrir que había detrás de aquella sonrisa; esto le hacia pensar que no debía confiar totalmente hasta probar la fruta sabría si esta era realmente dulce.

Mi piel desea su piel, mis cuerpo, mi mente, mis ansias, mi alma, desean ser besados por sus labios que tanto me cautivan, mis suspiros brotan como manantial y solo quieren saber de él, no puedo...no debo…pero es que las ganas de oírlo son mas fuertes que mi voluntad….me enloquece, me desespera no saber nada de èl, no entiendo por que me gusta tanto. Pensaba Mariela. Mientras estaba acostada en su cama, y veía el techo de la misma.

Parecía que Marcos también sentía las ganas de verla a solas y pasar un tiempo con ella, pero no se sabia si era con mayor o menor intensidad que Mariela, con la diferencia que Él era un hombre de experiencia, el cual sabia tratar a una mujer y no se apresuro a decírselo.

Un día le compro una pulsera que tenia 4 delfines de colores, la cual se la obsequio en una cajita en forma de corazón de color dorado con una chonguita de líneas blancas y doradas, este obsequio le pareció tierno a Mariela.

Una noche mientras ella estaba en su cama pensando, Marcos le llamo para desearle buenas noches, al introducirse a la conversación ella sintió el deseo que la impulsaba a decirle cuanto lo deseaba, en realidad quería vivir una aventura de locura, experimentar nuevas cosas, dar el todo por el todo, y de alguna manera creía que él era el indicado, fue así como le expreso el deseo inmenso de sentirlo, nunca había hecho o dicho una locura de estas pero se sentía segada y quería sentirse amada.

Esa noche ella sentía un fuego dentro de su pecho que la hizo quererlo con todas fuerzas, Marcos se sentía de una forma igual y le hacia pensar en ese momento que la tendría en sus brazos. Todo marco la pauta y fue el inicio para pasar a otro peldaño de la relación.







Un momento a solas.

Hoy veré a ese hombre que tanto me gusta esta vez será en un lugar mas intimo: su cuarto. Me muero por saber como besan sus labios por sentirlo, he esperado tanto lo veo y me muero por besarlo, no se exactamente que tiene pero me gusta.

Domingo por la tarde, estaba compartiendo su cuarto, Marcos parecía tan tranquilo, al contrario de Mariela que se sentía nerviosa y apenada al recordar la confesión que le hizo unos días atrás, pero al ver a su amado con esa sonrisa, olvidaba todo eso. Mientras que Él la veía, Ella deseaba ser abrazada, en su interior quizás solo quería encontrar a alguien que le diera el valor que ella tenia, una persona que la amara y le hiciera sentir lo que no había sentido nunca.

Para la sociedad Mariela era ya una mujer su forma de hablar y expresarse lo demostraba, una joven que se atreve a decirle a un hombre que lo desea en la cama es por que en realidad ya no es una niña, y es una mujer de experiencia o una chica bastante fácil, y eso era lo que precisamente pensaba Marcos, pero esto para el no era nada novedoso había estado con tantas mujeres de diferentes formas, caracteres, clases sociales, estados sociales que ella no era nada fuera de lo común. Tenia las herramientas suficientes como para hacer feliz a una mujer, su trato lo hacia que ellas quedaran satisfechas, y que ellas lo desearan tanto que les fuera difícil dejarlo. Él solamente deja su independencia cuando realmente se enamora. De lo contrario es claro con sus intenciones y su posición de hombre.

Aun con todo aquello ella se sentía muy atraída hacia el, pero no era solo placer lo que deseaba, mas allá de lo exterior lo interesó su particularidad de persona.

Esa primera ves, en el cuarto ella se recostó en la cama junto a Marcos colocándose en una posición que los hacia estar de frente viéndose fijamente, Marcos la hacia parpadear, ella puso sus manos en sus hombros y el se acerco para besarla. Aquel beso lo sintió tan intenso, sus labios eran acogedores suaves y dulces, un suspiro profundo le hizo besar con mayor intensidad a Marcos. Lo sentía tan mágico y perpetuo.

Entonces él se levanto para cerrar la puerta por petición de ella, así mismo cerro la ventana y quedaron a oscuras en medio de aquella escena él se dirigió a ella.

Mariela estaba con las manos heladas por nervios que le provocaba Marcos, él le quito la camisa luego le desabrocho el sostén beso su mejilla, sus labios, y poco a poco, con lentitud y pena Mariela se dejo desnudar. De la misma forma quedo Marcos; aquella la cama era el testigo primario de sus entregas, En donde Marcos besaba a Mariela y le hacia sentir cosquillas sentir sus labios sobre su espalda y luego con suavidad la tomaba para luego besarle el cuello. Ardientes por el fuego se prepararon para consumir sus deseos.

Inmortalizo aquel instante en mi mente en el cual el me besaba;

Y me hacia desvanecer en sus brazos, y labios besaban mis pechos desnudos, me sentía volar sobre las nubes seguidamente sentí su pene en mi cuerpo desnudo, me sentí temblorosa, sentía miedo de lo que pudiera suceder entonces luche contra el deseo y mis miedos eran mi mayor fundamento, retrocedía al sentirlo cerca de mi cavidad; pude notar que Marcos se molestaba por mi aptitud incomprensible, quizás lo que mas lo molestaba era que yo no le decía que era lo que realmente me pasaba. Ese día el dejo de insistir, creo que el de alguna manera me entendía mis niñerías.

Aunque esto fue mimando en mi pensamiento haciéndome creer que nunca lo haría. Era sumamente difícil para mí dejarme llevar por el deseo.

Los hombres ven a las mujeres como objetos sexuales por que precisamente nosotros eso parecemos, en ese momento yo no entendía esto. Solo querría ganarme su amor.

Después de algunos días más la escena casi se repitió.

Como dos fuerzas que se atraían sus ropas cayeron al suelo, dejándolos desnudos nuevamente Mariela sintió el cosquilleo en su vientre, un cosquilleo que rara ves lo sentía. Encendidos por el fuego, Mariela sentía una ola de sensaciones estaba casi dispuesta a entregarse en cuerpo y alma a Marcos pero en el instante de hacerlo, su mente analítica fue mas fuerte que las mismas ganas que le provocaba Marcos, la cual la hizo retroceder de sus brazos y con casi toda su fuerza se deslizo en la cama para hacerse hacia atrás la cual el impulso la llevaba a la pared con esto logro separase un poco de El.

Marcos teniéndola un poco cerca le pregunto con una vos suave y equilibrada:

¿Estas dispuesta a dejarte amar?

Mariela quedo callada y sus ojos dieron vueltas indicando duda. Realmente no sabia que decir.

Mariela:

No estoy segura.

Marcos:

No te abrigare a nada, ya estuvimos hablando de esto y me dijiste que lo sentías y realmente lo querías hacer, respeto tu decisión.

Verdaderamente para hacerlo solo se puede realizar con la fina convicción que realmente lo deseas.

Mariela se quedo callada.

Marcos hablaba constantemente dejando sin alegato a Mariela. Se sentía confundida siempre tenia algo que decir pero él, le comía las palabras. Deseaba dejarlo callado pero era casi imposible, ni todos sus argumentos servían. Las palabras se le regresaban de la garganta haciéndola dejar callada; Por que no podía explicar lo que le pasaba. Él le pedía que hablara y le confesara lo que pensaba y sentía pero no lograba su cometido.

Aunque veía a Marcos como a una persona madura y sensata no la convencía completamente, es que no quería entregarse a alguien que se lo exigiera.(aunque èl no lo hacia, pero no confiaba en los hombres).

Marcos setia que perdía el tiempo, he estado con muchas mujeres pero siempre han sido en cierta forma obedientes, el carácter de Marcos era dominante solo cuando el quería era posible discutir, aunque en el fondo respetaba a los que disentían, el impulso de desarmarlos en la aguda discusión se le revelaba invisible. Siempre parecía estar energético, incluso en el aspecto musculoso, pleno de fibra bien distribuida, sostenía a cada instante principios bien arraigados de criterios propios, Marcos era un hombre autentico, con vivencias bien cicatrizadas en su alma, que lo hacían ser diferente a los demás. En el aspecto de la sexualidad, mantenía un elevado conocimiento que había adquirido por la experiencia.

Los dos se encerraban largas horas en aquel cuarto con las luces apagadas, en ocasiones caían las tormentas, otras el calor era desesperante por ello siempre estaban desnudos hablando de ideas, de principios, de experiencias vividas. Ella admiraba a Marcos, rara ves un hombre tomaba el tiempo para hablar de cuestiones de la vida, quizás esa era una de las causas por la cual ella siempre estaba en su compañía y se quedaba junto a él, largas horas del día.

Un nuevo capitulo: Aquella tarde ella llego con una sonrisa, ese día ella quería compartir tiempo con él, ya había pasado casi una semana que no lo había visto.

La tarde se veía un poco gris quizás una fuerte tormenta los acompañarla, pero eso no importaba, solo quería estar con él, se sentó en la esquina de la cama, tomo una almohada y hablaron un poco sobre lo que habían hecho durante la semana, Maria tenia un poco de frió por el agua fría con la que se había bañado, sus manos estaban heladas, el cabello lo andaba suelto, Marcos se veía guapo como siempre solía versé.

Esta vez él se veía diferente, se mostraba cariñoso, amable y dispuesto a entenderla por ello Mariela se sintió tranquila y quiso que las cosas fueran diferentes.

Hola le dije con una sonrisa, el me contesto con la misma manera siempre suelo preguntar: ¿como esta? Él, siempre responde con las palabras: “natural”, “vivo”, “bien”, esto me causaba risa, pero también me entristecía, verdaderamente no había quebrado las murallas de su corazón. Casi siempre trataba de enterrar aquellos pensamientos, por que realmente quería penetrar en su vida pero no lo quería presionar, es mas no tengo derecho, mi único derecho es darle mi amor, eso me llena y mi satisfacción es que el se sienta cómodo.

Ese día trate de poner de mi parte, hablamos como siempre durante bastante tiempo; nos encerramos desde las 2.00 pm. hasta casi las 9.00pm. Nos desnudamos, nos besamos, el televisor estaba apagado, el cielo se veía oscuro desde que Salí de mi casa note que ese día llovería.

Él comenzó a besar mi cuello luego con sus brazos abrazo mi cuerpo, sentía su piel en mi piel, quería que las cosas hasta allí llegaran; no deseaba hacer nada mas, solo sentir como me abrasaba. De pronto comenzó a besar mi abdomen, mis pechos, sentí que mi piel se erizaba, y algo bajaba de mi Vagina, me sentía vulnerable a dejarme amar, muy adentro de mi ser no quería; es decir no creía tener las fuerzas para hacerlo. El miedo, la incertidumbre se apoderaba de mi, la verdad es que me daba pena que el contemplara mi desnudes, pero él siempre se comportaba natural, y yo trataba de no mostrar la pena que me azotaba.

Estaba acostada en su cama mientras el me besaba, de pronto sentí como él se acercaba mas y mas me sentí nerviosa, una ves mas me hice hacia tras, negándome a su pedido, me sorprendió cuando él, no se molesto y solo me dijo que me diera la vuelta para besar mi espalda, la idea me parecía tentadora, accedí a su pedido, y completamente desnuda, con mi cabello suelto lo hice a un lado para que este no me estorbara, comencé a sentir su besos en mi espalda, aquella barbilla bajaba lentamente sobre mi cuerpo, sentía escalofríos, me sentí relajada, mientras él, me besaba y tocaba mis piernas cerradas, nunca en la vida me habían besado de esa manera; nadie me había sacado esos sentimientos, esa ansía loca de sentirlo me gustaba tanto que deje que la situación siguiera su curso, me encontraba en una circunstancia placentera, me causaba risa, costilla, delicia, me encantaba sentir sus besos en mi piel, lo sentía de una manera sobrenatural, incitantemente aquel sentimiento es indescriptible me hacia mover todos mis nervios hasta el punto de desearlo; pero aquello no era comparado con lo que sentiría después, fue entonces cuando yo me sostenía de una almohada la cual la abrazaba y el estaba sobre mi cubriéndome con su cuerpo, me sentía atrapada, esto me gustaba, abrace la almohada, él beso mi oreja izquierda, me hizo mover la cabeza por los nervios que esto me producía.

Abrió un poco mis piernas mientras con sus brazos me tenia encarcelada yo abrazaba mas la almohada, sentía el roce de su pene en mis piernas, luego se acerco mas a mi cavidad, me gusto sentir el rozamiento que no dije nada; poco a poco él fue penetrando en mi cavidad, ahora no me podía mover a ningún lado, ahora estaba presa en sus redes, un dolor se desprendió de mis sentidos vaginales, mi piel comenzó a sudar, un enorme aire helado corría en mi piel besando mis entrañas;

Siempre me considere una mujer fuerte, que luchaba ardientemente por una causa, interior y exterior.

Dejaba muchas cosas atrás, para vivir acorde de los pensamientos de Marcos, creo que no estaba dispuesta a encender mi vida de pasión y entregar su cuerpo y alma a Marcos; por que aquel dolor me hacia olvidar que un momento sentirla placer, y me negaba a sentirlo dentro de mi, no podía, me sentía cobarde, olvide que lo quería, olvide que quería ser suya, se apodero de mi la angustia; todo esto era una lucha entre pensamientos y deseos…pero no era algo fácil…Marcos era el único hombre que me hacia parpadear los ojos…ese momento fue inolvidable... aquel dolor era agudo no quería sufrir ese dolor, mis paredes vaginales estaban presenciando un cambio; le pedía a gritos a la vida que aquello terminara, quería salir de las redes del dolor, querría tener la fuerza para quitarlo de mi, pero era imposible, entre mas luchaba mas intenso se hacia el dolor, no llore, pero me resistía a estar allí, por un momento pensé que no era tan bueno como lo había creído. No sabia lo que pensaba Marcos y lo que pensó en ese momento no me interesaba allí me volví egoísta, solo quería salir corriendo, mi espalda estaba completamente húmeda, no podía hacerme para atrás por que era peor, tampoco para adelante por que el camino se terminaba en una pared blanca, solo me quedaba apretar la almohada y pedirle a Marcos que me dejara.

Al verme casi inofensiva comprendió mi agonía. Y me dejo, yo sentía aun un poco de dolor, recuerdo que me quede callada por un buen momento, Quede acostada no creía que eso pasaría, ignoraba que así sucedería. Luego pensé que si ya había iniciado eso tenia que terminar, mantenía la esperanza que las cosas marcharían mejor, eso me empapo el alma y me lleno de ganas para seguir en la relación, quería poner de mi parte, esta segunda vez quizás me sufriría menos

Después de aquella ocasión entendí que mi vida estaba cambiando, me inclinaba a estar con el, y a necesitarlo cada día, me llenaba la idea de compartir tiempo con él, a un no entiendo por que acepte sus condiciones, lo amaba, y aunque sabia que no compartimos el mismo sentimiento el hecho de verlo me llenaba, le pertenezco a ese hombre, y no seria capas de dejarlo, o estar con alguien mas, no puedo, este sentimiento es mas fuerte que mi propia voluntad.

Ese es el hombre que buscaba, aquel hombre me hiciera sentir segura, viva, llena de pasión por la vida; es ese hombre que sabe desmenuzar mi alma y luego me levanta para hacer vibrar mi cuerpo.

Su aroma, su piel, sus besos, marcan la dicha a su vida, el sacia mi necesidad de una mano fuerte de un cuerpo vital, de una mente segura e indagadora: es decir, mi necesidad de una compañía exacta, interior, que satisfaga, que me haga sentir plena, y vivificante…aunque fuera de alguien mas allá de la ley, fuera de la ley, ¿Qué importaba? Después de todo, la ley es una cosa abstracta, que esta sobre nuestras cabezas en su nube insensible. La ley no entiende hombres, a los concretos de carne y hueso, a los que trabajan y mueren, a nosotros…!

Por ello, aun con el temor del cambio de niña a mujer, deseaba romper con las barreras que me ataban…la primera ves fue singular, ese día nunca lo olvidare, muriendo el miedo que desquebrajaba mi alma bajo un hombre que marcaría su trayectoria en el tiempo, en esto no hay amor, solo deseo, solo pasión.

comentario.

tengo mucho de no seguir escribiendo, quizás me suceda como a otros; los espacios en ocasiones es muy reducido.
creo que hay muchas razón para seguir haciéndolas, no soy profesional, es mas el poema titulado: el toque de tu piel. fue uno de los primeros que escribí cuando yo tenia 12 años de edad; hoy tengo 18, en mi inicio escribía por desahogo y si llego a publicar un libro ese seria el titulo. en medio de todas las dificultades de la vida, en medio de cualquier influencia puedo decir que he encontrado un camino para desahogar mi alma de una forma productiva.

El toque de tu piel.

El toque de tu piel.

Me hace temblar.

Y mi vientre enloquece.

Al oír de tus pasos.



Haces que una sonrisa florezca en mi.

Mi mundo llenas de felicidad

Y aunque no lo entienda.

Eres quien me hace vibrar.



El toque de tus manos

Hacen que mis manos humedezcan.

Y bailen al sonido de tu voz.

Tus ojos penetran en los míos,

Y mi corazón late más rápido.



Por mas quisiera huir de ti,

No puedo por que estas en el aire.

Seria como huir de los latidos de mi corazón.

Y negarme a mi misma.



Autor:



Luz verde.